Lanús empató con Atletico Mineiro 0-0, en los 90 minutos del partido más los 30 de alargue, en el estadio Defensores del Chaco, y luego se impuso 5-4 en la definición por penales. Esta final de la Copa Sudamericana, tuvo como héroe a Nahuel Losada, arquero del Granate, que atajó tres penales en la tanda definitoria.
En esa tanda que cerró la tarde de gloria para Lanús en tierra paraguayo, Losada atajó los remates de Hulk y Gabriel Teixeira, el primero y el cuarto de la serie inicial de cinco disparos por bando. Lo superaron Gustavo Scarpa, Igor Gomes y Everson. En los remates del equipo argentino, Everson la atajó a Walter Bou, convirtieron Carlos Izquierdoz, Sasha Marcich y Dylan Aquino, mientras que Lautaro Acosta erró el tiro, salió por arriba del travesaño, que le hubiese dado el triunfo a su equipo.
Siguieron con un disparo por bando y anotaron Agustín Cardozo y Alexsander. También convirtió Franco Watson y a continuación Nahuel Losada tapó el remate de Vitor Hugo y sentenció que Lanús se coronase campeón.
Previo a esta emotiva definición, Lanús exhibió un gran temperamento y solidez ante un Atletico Mineiro, de técnica más depurada y mayor jerarquía -en nombres y en economía- en un partido parejo y con alternancia del control, aunque el equipo brasileño dispuso de chances más claras para romper el cero a cero.
El equipo de Mauricio Pellegrino -que conquistó su primer título como técnico- propuso un juego corto, se respaldó en la grande tarea de su dupla central, Carlos Izquierdoz-José Canale y contó con algunos chispazos de Marcelino Moreno, su jugador desequilibrante. Y sobre todo emergió el carácter colectivo.
Estuvo cerca Atletico Mineiro en el primer tiempo con un remate de volea de Alan Franco que salió cerca y con un tiro libre del experimentado Bernard que pegó en el poste. Y en el segundo período, Dudu sacó un preciso y complicado derechazo que tapó Nahuel Losada. Lanús tuvo su lapso favorable, aunque sin tanta claridad ofensiva.
Ya en los 30 minutos quedó en evidencia el gasto físico, en la asfixiante tarde calurosa de Asunción, y bajó notoriamente la intensidad del partido. Lo mejor de ese tiempo extra fue una excelente tapada de Nahuel Losada en un mano a mano ante Teixeira.
Hasta que llegaron los penales que desembocaron en la gran fiesta de la multitud de hinchas de Lanús que estuvieron en el Defensores del Chaco y de los miles que festejaron a la distancia. Este es el octavo título del Granate – cinco nacionales, tres internacionales-, segundo en la Copa Sudamericana.
La temporada no terminó para el equipo de Pellegrino, ya que el miércoles recibirá a Tigre, en La Fortaleza y seguramente con un celebración a lo grande, por los octavos de final del Torneo Clausura.






